Cuando se juntan dos problemas, las soluciones convencionales no funcionan
Un embargo activo sobre un inmueble significa que existe una deuda reconocida legalmente que pesa sobre la propiedad.
El acreedor, normalmente un banco o la Agencia Tributaria, tiene derecho a solicitar la venta forzosa del inmueble en subasta pública para cobrar lo que se le debe.
Mientras ese proceso sigue su curso, el propietario conserva la titularidad, pero tiene muy limitada su capacidad de actuar.
Cuando a eso se añade una situación de ocupación ilegal, la complejidad se multiplica.
Por un lado, tienes un proceso judicial de embargo que avanza. Por otro, tienes personas ocupando el inmueble sin contrato ni derecho.
Cada uno de esos procesos por separado ya es difícil de gestionar. Los dos a la vez hacen que la gran mayoría de compradores potenciales descarten la operación desde el principio.
El tiempo juega en tu contra en dos frentes: los intereses del embargo siguen acumulándose y el proceso de desalojo no se detiene por el embargo.
Cuanto más tardes en encontrar una solución, más se reduce el margen entre lo que puedes obtener por el inmueble y lo que debes al acreedor.
¿Qué pasa si el embargo llega a subasta?
Si el inmueble llega a subasta judicial con una situación de ocupación activa, el precio de adjudicación suele ser significativamente más bajo.
El comprador en subasta también asume la gestión de la ocupación, y eso reduce todavía más el interés del mercado.
En muchos casos, el resultado de la subasta no cubre íntegramente la deuda, lo que puede dejar al propietario con deuda residual y sin el inmueble.
Una operación, dos problemas resueltos
En Inmokupa estructuramos la operación para que la compraventa del inmueble resuelva simultáneamente la situación de embargo y la de ocupación.
No tienes que gestionar los dos procesos por separado ni esperar a que uno se resuelva antes de actuar sobre el otro.
Revisamos cargas, ocupación y fase del embargo antes de hacer una oferta.
El proceso comienza con un análisis jurídico completo: revisamos el estado registral, el tipo y cuantía de las cargas activas, la fase en que se encuentra el proceso de embargo y las características de la ocupación.
Con esa información construimos una oferta que, descontadas las cargas, te permite salir de la situación con la mayor liquidez posible.
Si aceptas, nos encargamos de todo el proceso legal y notarial.
Una vez aceptada la oferta, nuestro equipo jurídico gestiona todos los trámites: coordinación con el acreedor, cancelación de cargas, formalización de la compraventa ante notario y transmisión de la propiedad con todas las garantías legales.
Tú solo apareces el día de la firma con el DNI.
Lo que gestionamos por ti
Análisis registral completo: estado de las cargas, cuantía actualizada del embargo y situación procesal.
Coordinación con el acreedor: negociación con el banco o entidad acreedora para la cancelación de cargas.
Gestión de la ocupación: una vez completada la compraventa, asumimos el proceso de desalojo.
Formalización notarial: escritura pública con plenas garantías legales para todas las partes.
Operamos con todas las garantías, también en situaciones complejas
Comprar un piso con okupa y embargo es una operación legal, pero requiere un nivel de análisis jurídico previo superior al de una compraventa convencional.
Revisión registral completa
Verificamos el estado de todas las cargas, su cuantía actualizada, el tipo de acreedor y la fase procesal del embargo antes de hacer cualquier oferta.
Coordinación con acreedores
Gestionamos la relación con el banco, la AEAT o cualquier otro acreedor para asegurar que las cargas se cancelan correctamente en el momento de la compraventa.
Oferta real y transparente
La oferta que recibes ya contempla el importe necesario para cancelar las cargas. Lo que cobras es el remanente después de saldar las deudas, sin sorpresas de última hora.
Escritura pública ante notario
Todas las operaciones se formalizan con escritura notarial. La transmisión de la propiedad queda registrada con plenas garantías para todas las partes.
Gestión post-compra de la ocupación
Una vez completada la compraventa, asumimos la gestión del proceso de desalojo si el comprador así lo requiere.
Cuéntanos tu situación. Analizamos tu caso sin coste.
No necesitas tener todos los datos ni saber exactamente en qué fase está el proceso de embargo.
Solo cuéntanos lo que sabes sobre tu inmueble y en 48 horas te decimos exactamente qué opciones tienes y cuánto podemos ofrecerte, con las cargas incluidas en el análisis.
También puedes llamarnos directamente, respondemos el mismo día.