Treinta años
La usucapión rápida, la de 10 o 20 años, exige justo título y buena fe: haber adquirido creyendo legítimamente que se compraba bien, con un contrato de por medio. Un okupa no tiene título ninguno ni puede alegar buena fe, así que su única puerta es la usucapión extraordinaria del artículo 1959: treinta años de posesión ininterrumpida. Tres décadas.